La empresa REINA, fabricante
de motocicletas y motocarros cuyas instalaciones estaban situadas
en la calle Mallorca 80-84 de Barcelona comienzan en 1955 la fabricación
de un pequeño microcoche impulsado por un motor Hispano-Villiers
de 125 cc y posteriormente de 197 cc. Estaba dirigida por Antonio
Casa y contaba con seis trabajadores.
La fabricación de la carrocería
corría a cargo del señor Claudi Valls, quien montaba
a partir de planchas de hierro lo que posteriormente sería
la carrocería. Este proceso era realizado curiosamente en
el patio de su propia casa, en l'Hospitalet de Llobregat. Tardaba
cinco días en hacer un ejemplar y suponía un coste
a la marca de 6.000 pesetas por unidad; cabe destacar como anecdótico
que, una vez fabricada la carrocería, tenía que atravesar
de canto la casa completa para su posterior traslado a la calle
Mallorca.
Posteriormente, REINA se
encargaba del montaje del chasis, elementos mecánicos así
como últimos detalles saliendo a la calle al precio de 28.000
pesetas. El tapizado era de grandes rayas de estilo escocés
siendo elaborada por la tapicería que se encontraba junto
a la fábrica.
El chasis era de tubo central con dos ruedas
delanteras y una en la parte trasera, el motor era situado en la
parte trasera y contaba con tres velocidades (los primeros ejemplares
no tenían marcha atrás). Tenía suspensión
hidráulica y frenos de tambor.
La distribución corría a cargo
de la empresa Marcom destacando su amplia red de
venta, puesto que uno de los primerísimos ejemplares con
bastidor 102 llegaron a Extremadura, concretamente a Azuaga
(Badajoz) donde recibió la matrícula BA-11043
en 1959 (cuatro años más tarde) a manos de
D. J. A. Delgado.
Podemos distinguir tres modelos dentro del
mismo microcoche. Un primer modelo sería como el que llegó
a Badajoz, destaca la calandra delantera con rejilla, la parte trasera
más abultada y la tapa de la rueda trasera es de pequeñas
dimensiones, carecía de marcha atrás y de arranque
eléctrico; la segunda serie lleva la misma calandra, sin
embargo, carece de rejilla, la parte trasera es más curva
con la tapa trasera de mayor tamaño; por último, la
tercera serie es prácticamente igual, pero con carrocería
más ancha y calandra de nuevo diseño y menor tamaño.
Se fabricaron un total de 18 ejemplares,
de los cuales, los dos últimos fueron regalados. Actualmente
quedan dos ejemplares, uno de ellos es el que llegó a Badajoz,
actualmente en Manresa (Barcelona), cuando fue adquirido por un
coleccionista en 2004 y otro, segunda serie, con matrícula
B-112625 de 1956.
FICHA TÉCNICA
(197 cc):
Motor: trasero,
Hispano-Villiers de 1 cilindro y dos tiempos.
Diámetro x Carrera: 59
x 72 mm.
Cilindrada: 197
cc.
Comprensión: 6:1
Revoluciones por minuto: 3.300
Potencia efectiva: 5,5
Cv.
Embrague: discos
de corcho.
Marchas: 3
hacia adelante (posteriormente con marcha atrás también).
Palanca de cambios: por
selector.
Relación de velocidades:
1:1 ; 1,34:1 ; 2,55:1
Frenos: tambor
por varillas.
Superficie total de frenaje: 792
cm2.
Suspensión delantera/trasera:
amortiguadores hidráulicos.
Dirección: tornillo
sin fin.
Diámetro de giro: 8
m.
Ancho de vía delantero/trasero:
100/100 cm.
Batalla: 165
cm
Largo x ancho x alto: 250
x 120 x 130 cm.
Altura del suelo: 25
cm.
Instalación eléctrica:
12 voltios.
Dinamo: 100
w.
Batería: 40
amp/h.
Bujías de grado térmico:
80.
Neumáticos: 3.50
x 10 (3.00 x 10 los primeros).
Plazas: 2.
Depósito de combustible:
15 litros.
Peso: 250
kg.
Consumo: 4
litros/100 kms.
Velocidad Máxima: 75
km/h.

Uno de los
primeros ejemplares (1ª serie).

Cartel publicitario.

Una vista
del chasis.

Fotografía
de un 3ª serie.

Tercera
serie.


El Primera
Serie que llegó a Badajoz.

Las puertas
fueron añadidas posteriormente de forma artesanal.

Momentos
antes de salir de viaje hacia Barcelona.

El coche
está bastante completo, conservaba el motor y el parabrisas.


La parte
trasera es el cambio más significativo entre esta primera
serie respecto a los posteriores.

Este es
el otro ejemplar superviviente, un 2ª serie.

Compárese
la parte trasera de este 2ª serie con su anterior.
Agradecemos
la colaboración desinteresada del Clàssic
Motor Club del Bagès, especialmente a Lluìs
M. Jou.
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